detrás del polvo levantado
por la bomba
que en una maquinita voladora
descargó sobre el pueblo.
que ordinario el proyectil
que se esconde y
aún se ignora
entre los más endebles
que ríen y se jactan
de indiferentes.
mi nombre es Palestina
aquí nací
aquí me quedo
no importa el verdugo
que diga que así se crió
en un trance de
engaño y destrucción.
con esos mismos libros
cebaron genocidas
socios de la muerte
sus tentáculos podridos
desplomados sobre el pavimento.
mi nombre es
PALESTINA
la institución criminal
va borrando tu lengua
y la contienda gana extensión
pero
la palabra viajera vive
se recuesta sobre
el destino del mundo
virtud de los valientes.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario